Tajani a los estudiantes del Colegio de Europa: ‘’¡Encontrad la fuerza en vuestro corazón!’’

Tajani
Il Presidente Tajani

Escrito por Maria Cristina COCCOLUTO

Traducido por Álvaro LÓPEZ USATORRE

Brujas, 10 de octubre de 2018. ‘’Estoy orgulloso de ser italiano porque soy europeo’’. El presidente del Parlamento europeo, Antonio Tajani, comienza su intervención en la inauguración del año académico en el Colegio de Europa (en la sede de Brujas) con este mensaje. Presentada por Angela O’Neil, responsable del servicio lingüístico, la ceremonia ha visto la calurosa bienvenida del presidente del Consejo Administrativo del Colegio, Íñigo Méndez de Vigo, y del Presidente Jorg Monar, quien ha presentado al Patrón de la Promoción 2018-2019, el español Manuel Marín.

‘’En el Colegio aprenderéis cómo funcionan los engranajes de las instituciones que representan a 500 millones de ciudadanos; cómo ha sido posible crear el mercado único más fuerte del mundo, cómo el euro ha impedido la caída del Estado social; cómo hemos logrado el primer acuerdo mundial sobre el medio ambiente. Sobre todo, aprenderéis que la Unión es un proyecto de futuro, y que necesita una agenda estratégica’’. El Presidente se dirige a los estudiantes en francés en primer lugar, después en inglés, en español y, finalmente, en su lengua materna. Incluso los estudiantes del curso de italiano básico siguen el discurso sin la ayuda de los intérpretes: su tono es firme, su lenguaje es claro y lineal.

‘’Pero no olvidéis lo más importante: cuando os convirtáis en funcionarios europeos, estaréis al servicio de los ciudadanos’’.

Los retos de los años que están por venir para la Unión son muchos:

hacer el proyecto más resistente a las amenazas que acechan la democracia;

garantizar la prosperidad y la seguridad, teniendo bien claro que esto significa defender nuestra cultura y el sistema de valores que compartimos;

un mercado único moderno, capaz de explotar la revolución tecnológica, energética y digital que está transformando el planeta;

un presupuesto europeo a la altura de estos retos, que cuente con sus propios recursos;

una gobernanza económica más transparente, basada en inversiones productivas y la lucha contra el desempleo, que favorezca la convergencia económica y social de las regiones más pobres y perjudicadas;

la amenaza del terrorismo, que nos exige una mejor coordinación de las fuerzas de seguridad y los cuerpos de inteligencia;

la responsabilidad a nivel global.

Tajani no tiene dudas: ‘’la primera reforma a llevar a cabo es el retorno a una política que tenga el valor de tomar decisiones. El descontento en Europa crece porque la Unión no ha dado a nuestros ciudadanos las respuestas que esperaban. Tenemos que cambiar y volver a  una Europa política, en la que la burocracia tenga su papel natural como máquina administrativa que siga las indicaciones de aquellos que han sido elegidos por el pueblo’’.

Esto no es todo: es también necesario darle al Parlamento europeo el poder de iniciativa legislativa. ‘’No es aceptable que los únicos representantes elegidos por los ciudadanos no puedan presentar una propuesta de ley. Así se refuerza la errónea impresión de que en Europa pocas personas sin legitimidad democrática deciden por todos’’.

‘’Las elecciones europeas de mayo ofrecen una oportunidad única para indicar una nueva ruta. ¡Tomémosla! Insta el Presidente. Y a los 468 estudiantes de la Promoción Marín, que lo interrumpen varias veces con aplausos, recomienda, ‘’De un padre de chicos de vuestra edad: ¡sed valientes!. El valor no viene solo de la cabeza o de la conciencia, sino sobre todo del corazón. Si cada uno de nosotros cree en los valores y principios europeos, podemos superar obstáculos que parecen imposibles. Nadie puede hacer que os retiréis si os encontráis en el lado correcto’’.

‘’El hilo conductor de nuestra Europa es la libertad por la cual han dado la vida grandes mujeres y hombres. Hoy en día, por suerte, no se os pide defenderla con la vuestra, pero sigue siendo un valor a ser protegido con empeño y dedicación. Si cada uno de nosotros cree con firmeza en los valores fundadores de Europa, esto permitirá que él mismo y los que le rodean sean libres’’.

‘’¡Atreveos!’’.

‘’¡Abrazad los cambios!’’.

‘’¡Buscad la fuerza en vuestro corazón!’’.

 

Tajani to the students of the College of Europe: “Find strength in your heart!”

TajainiCollège
Il Presidente si rivolge con calore agli studenti del Collegio

Written by Maria Cristina Coccoluto

Traduced by Raiyan AZMI – Italian course B1 – College of Europe

Bruges, 10 October 2018. «I am proud to be Italian because I am European». The President of the European Parliament, Antonio Tajani, opens his speech with this message at the commencement of the academic year at the College of Europe, at its campus in Bruges. Introduced by Angela O’Neil, head of the Language Service, the ceremony saw warm welcomes from the president of the administrative council of the College, Íñigo Mendez de Vigo, and from the principal Jorg Monar, who presented the Patron of Promotion 2018-2019, the Spaniard Manuel Marin.

«In the College you will learn how the gears of the Institutions that represent 500 million citizens work; how it was possible to create the most powerful single market in the world; how the euro prevented the failure of the welfare state; how we managed to reach the first global climate agreement. Above all, you will learn that the Union is a project of the future. And that it needs a strategic agenda». The President addresses the students first in French, then in English, in Spanish and finally in his mother tongue. But even the students of the basic Italian course follow him without the headphones of the interpretation: his tone is warm and decisive, his language clear and direct.

«But do not forget the main thing: when you become a European official, you will be at the service of the citizens».

The challenges of the coming years for the Union are many:

to make the project more resistant to the threat posed by democracy;

to guarantee prosperity and security, with it clear that this means defending our culture and the system of values that we share;

a modern single market, able to exploit the technological, energetic and digital

revolution that is transforming the planet;

a European budget which is up to the challenges, which counts on own resources;
more transparent economic governance based on productive investment and the fight against unemployment, which supports the economic and social convergence of the poorest and most disadvantaged regions;

the threat of terrorism, which requires us to better coordinate security forces and intelligence activities;

responsibilities at the global level.

Tajani has no doubts: «The first reform to be done is the return to a politics that has the courage to decide and make choices. Discontent in Europe is growing because the Union has not given our citizens the answers they were waiting for. We must change and return to a political Europe, where the bureaucracy has its natural role as an administrative machine that carries out the directions of those elected by the people».

Not only that: it is also necessary to give the European Parliament the power of legislative initiative. «It is no longer acceptable that the only representatives elected by citizens cannot submit a bill. This reinforces the mistaken impression that in Europe a few people without democratic legitimacy make decisions for everyone».

«The European elections in May offer a unique opportunity to indicate a new route. Let’s take it!», urges the President. And to the 468 students of Promotion Marin, who interrupt him several times with applause, he gave encouragement, «from a father of children of your age»:

«Be brave!».

«Courage comes not only from the head, from knowledge, but above all from the heart. If each of us believes in European values and principles, we can overcome obstacles that seem impossible. Nobody, if you are on the right side, can make you retreat».

«The common thread of our Europe is the freedom for which great women and men have given their lives. Today, fortunately, you are not called to defend it with yours, but it remains a value to be protected with commitment and dedication. If each of us firmly believes in the founding values of Europe, he will allow himself and those close to him to be free».

«Dare!».                           

«Embrace the changes!»

«Find strength in your heart!».

Tajani agli studenti del Collegio d’Europa: «Trovate la forza nel vostro cuore!»

 

 

Bruges, 10 ottobre 2018. «Io sono fiero di essere italiano perché sono europeo». Il Presidente del Parlamento europeo, Antonio Tajani, apre con questo messaggio il suo intervento all’inaugurazione dell’anno accademico al Collegio d’Europa, nella sua sede di Bruges. Introdotta da Angela O’Neil, responsabile del Servizio linguistico, la cerimonia ha visto la calorosa accoglienza del presidente del consiglio amministrativo del Collège, Íñigo Mendez de Vigo, e del preside Jorg Monar, che ha presentato il Patron della Promotion 2018-2019, lo spagnolo Manuel Marin.

«Nel Collegio apprenderete come funzionano gli ingranaggi delle Istituzioni che rappresentano 500 milioni di cittadini; come è stato possibile creare il mercato unico più potente del mondo; come l’euro ha impedito il fallimento dello Stato sociale; come siamo riusciti a raggiungere il primo accordo globale sul clima. Soprattutto imparerete che l’Unione è un progetto di futuro. E che necessita di un’agenda strategica». Il Presidente si rivolge agli studenti prima in francese, poi in inglese, ancora in spagnolo e, infine, nella sua lingua materna. Ma anche gli studenti del corso di italiano di base lo seguono senza le cuffie dell’interpretazione: il suo tono è caldo e deciso, il suo linguaggio chiaro e lineare.

«Però non dimenticate la cosa principale: quando diventerete funzionari europei, sarete al servizio dei cittadini».

Le sfide degli anni a venire per l’Unione sono tante:

rendere il progetto più resistente alla minaccia che incombe sulla democrazia;

garantire prosperità e sicurezza avendo ben chiaro che questo significa difendere la nostra cultura e il sistema di valori che condividiamo;

un mercato unico moderno, capace di sfruttare la rivoluzione tecnologica, energetica e digitale che sta trasformando il pianeta;

un bilancio europeo all’altezza delle sfide, che conti su risorse proprie;

una governance economica più trasparente, basata sugli investimenti produttivi e sulla lotta alla disoccupazione, che favorisca la convergenza economica e sociale delle regioni più povere e svantaggiate;

la minaccia del terrorismo, che ci impone di coordinare meglio le forze di sicurezza e le attività d’intelligence;

le responsabilità a livello globale.

Tajani non ha dubbi: «La prima riforma da fare è il ritorno a una politica che abbia il coraggio di decidere e di fare scelte. Il malcontento in Europa cresce perché l’Unione non ha dato ai nostri cittadini le risposte che attendevano. Dobbiamo cambiare e tornare a un’Europa della politica, in cui la burocrazia abbia il suo ruolo naturale di macchina amministrativa che esegue le indicazioni di chi è stato eletto dal popolo».

Non solo: è necessario anche dare al Parlamento europeo il potere di iniziativa legislativa. «Non è più accettabile che gli unici rappresentanti eletti dai cittadini non possano presentare una proposta di legge. Così si rafforza l’impressione, errata, che in Europa poche persone prive di legittimazione democratica decidano per tutti».

«Le elezioni europee di maggio offrono un’opportunità unica per indicare una nuova rotta. Cogliamola!», esorta il Presidente. E ai 468 studenti della Promotion Marin, che lo interrompono più volte con applausi, raccomanda, «da padre di ragazzi della vostra età»:

«Siate coraggiosi!».

«Il coraggio viene non solo dalla testa, dalla conoscenza, ma soprattutto dal cuore. Se ciascuno di noi crede nei valori e nei principi europei, possiamo superare ostacoli che sembrano impossibili. Nessuno, se siete dalla parte del giusto, può farvi recedere».

«Il filo conduttore della nostra Europa è la libertà per la quale hanno dato la vita grandi donne e uomini. Oggi, per fortuna, non siete chiamati a difenderla con la vostra, ma resta un valore da tutelare con impegno e dedizione. Se ognuno di noi crede con fermezza nei valori fondanti dell’Europa permetterà a se stesso e chi gli sta vicino di essere libero».

«Osate!». «Abbracciate i cambiamenti!».

«Cercate la forza nel vostro cuore!».

L’Europa va a scuola

Bruxelles, 16 settembre 2018. L’Europa va a scuola è una serie di incontri – avviata nel dicembre 2017 – che ho piacevolmente realizzato con gli studenti  della “media” , del Liceo scientifico e del Tecnico industriale dell’Istituto onnicomprensivo “Giulio Cesare” di Sabaudia. E che proseguirò nei prossimi mesi, anche con i bambini della “primaria”.

All’avvio del nuovo anno scolastico l’iniziativa si è arricchita del corso di educazione alla cittadinanza europea, che le brillanti formatrici Giulia Ficarola e Veronica Vari porteranno nelle scuole medie della provincia di Latina, e oltre.

Perché l’Unione europea è fatta da noi e per noi, soprattutto per i più giovani. Perché l’Europa siamo noi.

L’Europa va a scuola

Formazione a distanza: il corso “L’italiano del diritto”

Approfittare del periodo delle vacanze per la formazione? “L’italiano del diritto” è un corso via skype, individuale o in coppia, flessibile e nell’orario e nel programma. Testo di riferimento: il mio Lessico pratico di italiano giuridico per stranieri, Istituto Armando Curcio University Press.

L'italiano del diritto
La formazione a distanza, individuale o in coppia, quando vuoi e dove vuoi

Il Lessico pratico di italiano giuridico per stranieri è qui!

Bruxelles, 1 giugno 2018. Il “Lessico pratico di italiano giuridico per stranieri” è arrivato sulla scrivania del mio studio di Bruxelles.

Grazie all’avvocato Francesco Maria Salerno – direttore dello Studio Gianni-Origoni-Grippo-Cappelli & Partners di Bruxelles  – per la Prefazione.

Grazie alla professoressa Sabrina Aulitto, per aver aperto con il Lessico la Collana “Didattica & Ricerca” dell’Istituto Armando Curcio University Press.

Dedicato al mai dimenticato professore di Diritto penale Angelo Raffaele Latagliata.

Premio Carlo Magno 2018: l’Europa di Emmanuel, il Presidente incantatore di folle

 

Aquisgrana, 11 maggio 2018. «Emmanuel, tu interpreti l’Europa, appassioni all’Europa. Incarni pazienza ed entusiasmo. Collaborando con te, ho sentito il fascino dell’Europa». Così la Cancelliera tedesca Angela Merkel,  nella sua laudatio per il conferimento del Premio internazionale Carlo Magno 2018 al Presidente della Repubblica francese Emmanuel Macron. «Attribuito al suo impegno per il rinnovo del progetto di una nuova sovranità europea e di una ristrutturazione della cooperazione tra i popoli e tra le nazioni. Combattivo, determinato, e contagioso come pochi», secondo la motivazione.

Contagioso sì. Senza inutili orpelli, e con autorevolezza.

Dalle lacrime di commozione dopo l’assegnazione del Premio, davanti alle autorità politiche di tutta Europa, al volto disteso e gioioso, qualche ora dopo, nell’incontro con gli studenti dell’RWTH University di Aquisgrana: una giornata ad ascoltarlo, incantata,  per ritrovare la profonda convinzione di Jean Monnet e di Altiero Spinelli nell’ineluttabilità dell’avventura europea di unione e democrazia.

«È vero, l’Europa ci ha dato il miracolo storico di 70 anni di pace, di libertà e di prosperità, un tesoro senza prezzo», ha esordito nella sua allocuzione il Presidente. «Ma io non credo al mito dell’Europa perfetta, poiché il nostro Continente è ancora attraversato dalle difficoltà  della storia. Potremmo rispondervi con la routine dell’amministrazione. Le nuove generazioni richiedono, al contrario, un rinnovo della speranza. L’Europa è il ritorno al sogno di Carlo Magno, di un’unità voluta, di una concordia conquistata, fondata sul superamento delle differenze, sul suo cuore che batte. Un sogno che oggi è attraversato dal dubbio: sta a noi decidere se farlo continuare a vivere o lasciarlo morire».

Quattro gli «imperativi categorici di impegno, di azione» proposti da Emmanuel, un francese impeccabile, un tono che ammette poche repliche.

Primo: «Ne soyons pas faibles et ne subissons pas». «Non dobbiamo essere deboli, non dobbiamo subire. Abbiamo davanti a noi ogni giorno grandi minacce, grandi squilibri, che sconvolgono i nostri popoli e nutrono le loro inquietudini. Vogliano subire le regole degli altri, la tirannia degli eventi o scegliere per noi? Chi deciderà per i nostri concittadini le regole che proteggono la loro vita privata, che garantiscono l’equilibrio del sistema economico delle nostre imprese, la sicurezza delle nostre frontiere, l’armonizzazione del nostro sistema giuridico? E le scelte climatiche? E sull’immigrazione? Chi dovrà decidere delle norme commerciali e fiscali? Dell’ambiente di pace e stabilità nel quale vogliamo vivere? Dell’autonomia profonda e dunque della sovranità europea? Le potenze esterne, alleati e amici compresi, o noi? Vogliamo lasciare che scelgano per noi? Che votino per noi? O siamo decisi a non cedere alla politica del peggio, a non rimanere con le braccia incrociate? A essere sovrani? La risposta è la nostra, è europea».

Secondo: «Ne nous divisons pas». «Restiamo uniti. La tentazione di ripiegarsi su di sé, del nazionalismo, è grande in questo periodo complesso. Abbiamo avuto il campanello d’allarme con Brexit. Dalle elezioni in Italia all’Ungheria, alla Polonia, suona la musica del nazionalismo, la sua fascinazione. Il rischio della divisione estrema è forte, si diffonde come una lebbra nella nostra Unione, negli animi, ma ci porterebbe a ridurre, non a conquistare sovranità. Le divisioni spingono all’inazione, alla guerra di posizione, alla perdita di quelle libertà conquistate a costo di mille sofferenze. Le crisi economica e migratoria degli ultimi dieci anni hanno provocato forti differenze tra nord e sud, tra est e ovest, inducendoci a credere che l’unità non sia più possibile. Non ascoltiamo le sirene della separazione tra noi, che ci dicono che la Germania è egoista, “vecchia”, che non vuole fare le riforme. E che la Francia si augura un’Europa solo per sé. L’Europa non può basarsi sull’egemonia di un solo Paese rispetto agli altri ma sulla solidarietà costante. Solidarietà tra noi sull’emigrazione, sull’occupazione, basata su di un bilancio europeo proprio per difendere una convergenza economica, sociale e fiscale, una zona euro più forte e più integrata».

Terzo: «N’ayons pas peur». «Non dobbiamo avere paura dei nostri principi e di quello che siamo, e non dobbiamo tradirli. Oggi siamo confrontati a collera, incertezza, che ci inducono ad abbandonare il fondamento dello stato di diritto. Non rinunciamoci, come è accaduto in passato. Lottiamo per il dibattito democratico,  per la civiltà dell’Europa, che rifiuta la violenza di stato e della strada, e crede alla forza del confronto di idee. Io credo nella volontà dell’intelligenza e del bello. Battiamoci per un’accademia europea della cultura, per la traduzione, per la circolazione delle opere d’arte, per la gioventù, per il dialogo universale, per la breccia aperta nelle nostre anime più di settanta anni fa: la nostra lotta più importante, oggi più di ieri. Il mondo vede la nostra capacità a non avere paura, a portare il nostro modello di vita. Cara Angela, superiamo i nostri limiti, i nostri tabù, le nostre abitudini, pronti a modificare i Trattati dove serve, a realizzare riforme profonde per abbassare la spesa pubblica: questo forgia un’Europa più forte. Non abbiamo paura l’uno dell’altro. Non abbiamo paura  di batterci per qualcosa più grande di noi, non abbiamo paura di sconvolgere la nostra vita».

Quarto: «N’attendons pas: c’est maintenant». «Non aspettiamo, questo è il tempo giusto per agire. Facciamo la scelta dell’Europa, una scelta ambiziosa. Le regole di accesso siano chiare. Le porte siano aperte. Ma non attendiamo che tutti siano sempre d’accordo su tutto. Non credo che l’Europa sia quella del solo denominatore comune, del minimo rischio, del piccolo passo all’ultimo minuto. No. Bisogna ridare una visione ambiziosa ai cittadini. Perché i nazionalisti sono chiari. Perché i demagoghi sono chiari. Perché le paure sono chiare. Assumiamoci il rischio di essere all’altezza della storia. L’Europa è un’utopia, ma voi siete qui. Dunque questa utopia esiste».

Inevitabile, sincera, e lunga, la standing ovation dell’affollata Sala dell’Incoronazione del Municipio di Aachen. Che si replica nell’auditorium dell’Università, colmo anch’esso quando Macron arriva.

«Je suis à vous!».

Gli studenti sono affascinati, lo sentono uno di loro, lo gratificano rivolgendoglisi quasi prevalentemente in francese. Il Presidente li esorta alle domande. E non si sottrae ai selfie.

«Quando si dà la mano al caso non si concludono buone cose», esordisce per puntualizzare la propria convinzione alla necessità di formare e formarsi, di fare programmi ben congegnati. Come quello di una «università europea», unitaria ma con poli nazionali, a Roma e a Bratislava, a Berlino e a Strasburgo, dove le opportunità per gli studenti siano le stesse, e la mobilità sia facilitata.

E poi la convergenza di tutti i Paesi dell’Unione verso gli stessi obiettivi, quelli dei padri fondatori: «solidarietà», prima di tutto. E, oggi più che mai, in prospettiva di un ampliamento a oltre trenta Stati membri, «dinamica positiva»: chi vuole procedere non può essere limitato dagli altri, verso i quali va portato avanti un «dialogo esigente», fatto di porte aperte e di ritmi diversi, se necessario.

E ancora, la pluralità delle lingue. Nell’Unione europea non c’è nessuno che dirige, non c’è un’egemonia. Così nell’ambito linguistico.

«L’egemonia dell’inglese è un paradosso al momento di Brexit». Il tono è fermo, con una punta di ironia, quando Emmanuel pronuncia queste parole.  «L’Europa, pur unita, non avrà mai un’unica lingua. La sua forza è la traduzione. E per l’intraducibile c’è la varietà e la ricchezza delle singole lingue».

Infine, la «sovranità nazionale», che ha bisogno della «sovranità europea»: la «cittadinanza europea» completa e dà forza a quella nazionale, l’una non può sostituirsi all’altra.

«Non lasciamo la sovranità ai nazionalisti», esorta il giovane Presidente prima di lasciarsi “abbracciare” dall’affettuosa marea di ragazzi. «Per voi, per noi, sogno un’Europa dove i nazionalisti non siano “en marche”».